Sexo, drogas y Rock&Roll
Nasgor | September 19, 2009
Bueno, sexo, lo que se dice sexo… me dieron un par de abrazos. En lo que respecta a las drogas, estaba más bien pelado. Pero había muy buena música (y muy buen ambiente). Ayer, 18 de septiembre de 2009, fue la firma de discos de Fito en la Fnac de Bilbao. Fito presentaba su último disco, del que ya hablamos aquí.
A pesar de que hacía un tiempo de perros y en Bilbao estaba lloviendo desde la mañana, la gente pareció no desanimarse demasiado, ya que la cola era más grande que la de Nacho Vidal parecía la de un parque de atracciones en temporada alta. Aun así, un servidor tenía el número 5. Para conseguir estar de los primeros me presenté en la puerta de la Fnac a las 4 de la tarde, a pesar de que la firma no empezaba hasta las 18:00. La idea de ir tan pronto fue muy buena, ya que así estuve todo el tiempo a cubierto, lujo exclusivo de los 12 primeros (que era los que entrabamos en el soportal).
A las 17:30, más o menos, apareció Fito en la Fnac y fue saludando a los presentes en la cola. A mí me dio una palmadita amistosa en el pecho y siguió adelante. De repente noto un tirón en mi hombro, me giro y era Fito quien estaba solicitando mi atención. Era por mi deslumbrante belleza camiseta; nótese en las fotos que la camiseta es de los “HASH”, un gran grupo de Rock, y que, además, es la misma camiseta que viste Fito en la portada del disco. Finalmente me felicitó por la camiseta y siguió su camino.
Aún tuvimos que esperar media hora más hasta que Fito salió y empezó a firmar discos. Fue entonces cuando me percaté de que él llevaba una camiseta de Stewe. A eso de las 18:15 me tocó pasar a mí. Le di (con V de Vuelta) mi cámara a uno de los currelas para que sacara las fotos. Primero el abrazo (uno de los dos que prometía al principio), luego el posado y finalmente fue cuando me recordó de cuando estuve hablando con él en la Gran Vía de Bilbao. Fito, que es una gran persona, les dijo a los demás que me había visto en la Gran Vía y, como se acordaba de que le prometí que iría a la firma de discos, me agradeció el aparecer y el haber cumplido mi palabra. Hasta se acordaba de que estuvimos hablando sobre los singles. Finalmente me firmó mi vinilo y el de Moonwatch (el cabrón no vino porque estaba currando). Como podéis ver en las fotos más abajo, se curró la firma guapa, la que con la “F” hace una caricatura de sí mismo. Después de eso, y antes de irme, me dio un segundo abrazo (el segundo de los dos prometidos).
La verdad es que me hubiera gustado no haber tenido que ir solo (¡Moonwatch cabrón!), pero no estropeó el evento en absoluto. No sólo los primeros nos pusimos a hablar entre nosotros, sino que, además, el número 8 era un colega de un curso de Linux. Así que al final, ir, iría solo, pero estar, estuve en grupo.
Bonus Track: La foto de uno de los currelas que, misteriosamente, apareció en mi cámara cuando me la devolvieron.





