Microsoft: el amigo desleal de la informática
Nasgor | December 17, 2009
La verdad, no se por qué me sorprendo. Es bien sabido que la compañía Microsoft es monopolista y desleal con su competencia; y Windows, su profeta, no es otra cosa que la mismísima puerta del averno que intenta que la humanidad sucumba a las fuerzas del caos, de la desesperación y de las BSoD.
Armados con SP y actualizaciones innecesarias, los esbirros de Bill dominarán nuestros ordenadores y robarán nuestra información, impidiéndonos usar nuestras copias de seguridad.
Pero los tentáculos de la iniquidad han alcanzado esta vez cotas que superan la moralidad del mismísimo Satán. Adoctrinando a nuestra juventud desde la más tierna infancia convertirán la humanidad en pusilánimes secuaces del maligno, indefensas víctimas de la guerra que nosotros perdimos.
Y entonces Microsoft reinará sobre la Tierra, Bill dominará a todos los seres vivos y Windows campará a sus anchas…
Vale, a lo mejor me he pasado un poco. Pero no es para menos, ya que, esta semana, el Ministerio de Educación y Microsoft han firmado un acuerdo marco con el que se da el primer paso para la integración de Microsoft en la Escuela 2.0. La idea inicial es integrar el ordenador en la enseñanza en lugar de aplicarlo como una habilidad más que ha de enseñarse en una asignatura aparte.
El punto de partida es bueno, a fin de cuentas no tenemos asignaturas de papel o cuaderno, ni de lápiz o boli (aunque a alguno no le vendría de más). Por lo tanto, ¿por qué clases de informática?
Pero aquí surge el primer problema. Un ordenador es una herramienta, nada más; necesita un O.S. para correr. ¿Cuál es el que debemos elegir? Existe una tendencia ampliamente extendida en el sentido de opinar que lo óptimo es usar, en este caso, software libre (alguna de las múltiples distribuciones de GNU/Linux) en contraposición del software propietario (como son Windows y Mac O.S. por ejemplo).
Para hacer frente a esta derrota, Microsoft ha propuesto vender al Ministerio unos paquetes con las últimas actualizaciones, dejando las licencias por alumno a un precio muy reducido (no tengo constancia de en qué medida se ha reducido la licencia sobre el precio original). Lo cual ya se está tachando en la red de acto de competencia desleal.
No quiero decir cómo hay que hacer las cosas; pero, en mi humilde opinión (eso de humilde opinión siempre queda muy grandilocuente, irónico), estamos haciendo una montaña de un grano de arena. Cuando yo era estudiante (nótese que ser estudiante es sólo una condición, no pretendo impregnar en ella la idea de estudiar, solamente el hecho de asistir a la escuela), nadie me dijo si tenia que usar Bic o PILOT o el que me diera la gana. Entonces, que cada alumno use el Sistema Operativo que quiera y los programas que más le gusten; y, olvidémonos de si están funcionando bajo Windows o bajo Linux o si es Office u OpenOffice con lo que trabaja.





